
| La historia de max Yo vivía en Manchester en el 91. En aquel entonces estaba en el momento adecuado y en el lugar adecuado. La Liberación Animal estaba en marcha. Ya habrás leído sobre lo que estaba pasando, todo iba realmente bien. Fui arrestado el 10 de agosto del 91 en Manchester junto a Clare y a John, poco después de medianoche. Habíamos estado rompiendo ventanas, principalmente de carnicerías, pero también de centros de ayuda a la investigación sobre el cáncer (nota de la traductora: porque la mayor del dinero va destinado a la vivisección) y locales de apuestas (por lo que se esconde detrás de las carreras de caballos y galgos). Acabábamos de hacer tres agujeros en una carnicería pasando por delante de ella con el coche con las ventanillas bajadas y disparando canicas con el tirachinas. Sabíamos que era difícil que la gente que pasaba por la calle se diese cuenta; este método hacía muy poco ruido y nos permitía romper muchas ventanas en muy poco tiempo. La policía declaró que este método se enseñaba en el manual de acción directa Into the 90Žs. Por desgracia, la carnicería estaba siendo vigilada por la policía esperando cazar activistas. El motivo era que los daños que se estaban haciendo eran muy grandes, y al parecer, esta carnicería ya se había atacado unas cuantas veces. Un documento de la policía demostraba que solamente en Manchester se habían roto mas de 1000 ventanas. Vimos el coche de la policía nada mas dejar la carnicería y unos minutos después fuimos detenidxs. Nos llevaron a comisaría varios días para dos interrogatorios distintos. Ambos interrogatorios fueron cortos y no demasiado estresantes. Ninguno de lxs tres dimos ninguna respuesta y puedo decir seguro de mi mismo que jamás contestaré ninguna pregunta de la policía, incluso si el proyecto de ley Criminal Justice condena el silencio. Durante estos tres días se dieron cuenta de que éramos responsables de la rotura de otras 26 ventanas de esa zona y esa noche, y que sumaban un valor de 14000 Libras. Tuvimos mala suerte en muchos aspectos, porque de las mas de 1000 ventanas rotas con este método, solo unos pocos hemos sido arrestados, y eso ha sido porque la policía estaba vigilando después de varios ataques. Lxs tres de nosotrxs fuimos enviados a prisión durante dos semanas y puestxs en libertad condicional (básicamente arresto domiciliario) estricta durante dos años por un juez. Clare y yo ya habíamos pasado demasiado tiempo en Manchester y tras comparecer en un tribunal se nos trasladó la libertad condicional a Oxford. Ahí nos pillaron por unas cuantas acciones menores y fuimos enviadxs a prisión unas pocas semanas, mientras Clare estaba embarazada. Entonces el fiscal Goodwin se superó a si mismo con el veneno que dirigió hacia nosotrxs. A pesar de que en el juzgado se refería constantemente hacia nosotrxs como fanáticos fue él el que mostraba todas las características del fanatismo. Nos impresionó a todxs, a nuestrxs abogados, a nuestrxs amigxs y a todx aquél que le veía en acción. Viajó hasta Londres el día de nochebuena para impedir la última oportunidad de Clare de conseguir la libertad condicional en High Court bajo la alegación de que estaba embarazada. Lo único que el fiscal aportaba nuevo contra ella era que había roto la libertad condicional durmiendo en una casa equivocada. Goodwin estuvo enfermo en el hospital mientras transcurría el juicio durante bastante tiempo. Aun así insistió en reunirse con su sustituto en su habitación del hospital, pero incluso sus colegas lo rechazaron. Afortunadamente ella recibió la condicional después de unas estresantes 5 semanas de cárcel. A mi me la concedieron 3 semanas después que a ella. Durante este tiempo todxs aprendimos mucho. La mayor parte era patético y bastante ridículo. Al estar sentado en el juicio, como mínimo sientes que no deberías estar ahí sentado. Esa gente puede pegarse horas intentando decir cosas que yo sería capaz de decir en minutos. En el juicio tiene lugar un infierno de lamidas de culo en el que el juez siempre gana el premio al trasero mas limpio. Realmente es todo una enorme mierda. ¿¡Que sabe toda esa gente del mas que real sufrimiento que padecen los animales, sobre las granjas factorías que justifican o del sufrimiento que causan ellxs mismxs?! Cuando el juez nos dijo la sentencia le comenté exactamente lo que pensaba de él, especialmente nada mas condenar a Clare a 2 años, dejando a nuestro hijo Daniel, que entonces tenía 15 meses, con sus dos padres en la cárcel. Clare no tuvo condena previa. Estuvo mas de dos años en estrictas condiciones de libertad bajo fianza, dos meses en prisión preventiva y se declaró culpable de lo que era un crimen de compasión. Aparte de esto, ¡Daniel había salido del hospital dos días antes después de una semana con goteros! Las palabras no pueden describir lo saturados y enfadados que estábamos. Estaba completamente preparado para cualquier cosa, incluso una huelga de hambre para cambiar la situación. Afortunadamente Clare fue puesta en libertad 5 semanas después de un recurso especial en el que la High Court le redujo la condena. Al resto se nos rechazó el recurso por un juez que nos dijo el juez ha acertado imponiéndoos esta condena disuasoria por una conspiración agresiva y planeada. Una cosa curiosa es que nadie en el campo del derecho estaba de acuerdo en que una condena disuasoria seguía siendo legal en estos tiempos. No se ajusta a ninguna norma de las que ellxs mismos crean. Como la mayoría de la gente, intenté que el tiempo que pasé en la cárcel fuese lo mas productivo posible. Hice mucho ejercicio no solo físico, sino también mental. Pero no voy a empezar a divagar con alguna historia carcelera, solo diré que la mayor parte del tiempo estuvo bien. Debemos recordar que estamos luchando contra un abuso masivo hacia la vida. La Liberación Animal es demasiado importante para ignorarla y la prisión aparece de cualquier sitio cercano a nuestros intentos de detener su odio. Pocas semanas después de ser liberado Jill Phipps fue asesinada en el aeropuerto de Coventry. Creo que eso pone a cada unx en su sitio. Conclusión La conclusión mas importante que se puede obtener de nuestra experiencia es lo que ya sabíamos, que la acción directa funciona. Como la acusación explicó al juez: El motivo de estos ataques es dirigir este tipo de negocios a la desaparición. Después de cualquier ataque, los precios de las compañías aseguradoras se disparan. En algunos casos, especialmente después de ataques repetidos, las aseguradoras se niegan a renovar el contrato. Todos aprendimos mucho de nuestras experiencias, sobre la policía, juicios y prisiones, y esperamos que cuando leas esto, tú también lo hagas. Éramos parte de un caso excepcionalmente amplio y es por eso que todo fue muy exagerado, pero es el mismo patrón que para la mayoría de los casos de Liberación Animal. Conforme crece el acoso hacia la explotación animal, su reacción hacia nosotrxs se hace mas seria. El hecho es que tanto la policía como el Servicio de Acusación de Crown, como el juez Alliot, conspiraron contra nosotrxs. Todos los acusadxs que fuimos a las negociaciones judiciales reconocimos que habíamos participado en alguna forma de acción directa. Pero lo hicimos en grupos pequeños de 2 ó 3 personas. El principal error fue que esas células pequeñas se relacionaban entre ellas frecuentemente en el piso de Terry. Únicamente nos relacionábamos entre amigxs. No había ningún tipo de conspiración entre nosotrxs. Cualquiera que se haya visto en un juicio con coacusadxs sabe que la acusación siempre pretende inventar una conspiración y una operación militar. No parecen poder comprender que la gente concienciada hace las cosas por si misma y es guiada por su propio corazón. Pintaron el piso de Terry como nuestro centro de operaciones militares. Cometimos errores y, en algunos aspectos, hicimos un poco mas fácil la vida de los policías, al combinar la acción directa con intensas campañas locales por los derechos de los animales. Se estaban llevando a cabo muchísimas acciones directas en el noroeste, y por eso la policía de Manchester decidió atacar a lxs activistas mas destacadxs de los grupos locales. A pesar de sus recursos, su tremenda operación de vigilancia (¡solo nos vieron desde su punto de observación unos pocos días de sus 6 meses de operación!). En su estúpido juicio tenían pocas pruebas, y solo unos pocxs de nosotrxs fuimos a la cárcel. A la altura de la Operación lanza, el nivel de acción directa estaba golpeando el techo, especialmente el número de acciones incendiarias, y solo cogieron a unas pocas personas a las que se acusó de romper ventanas. Podría haber habido muchísima gente entre rejas. Ningunx de nosotrxs traicionó a nadie o hizo declaraciones. Permanecimos juntxs. La mayoría de la gente sale de la cárcel con mas fuerza y cabeza, y a pesar de que puede ser mala y estresante intentamos sacar lo mejor de ella. Tuvimos buenos compañerxs y bastantes momentos de risas. El apoyo del Grupo de Apoyo del Frente de Liberación Animal fue vital para nosotrxs, ¡y se merecen que les hagamos publicidad! Mucha suerte para John H, ojalá nunca mas te cojan. Lo mismo para Keith cumple tu condena, no solo estaba bromeando. Sabemos que nunca os derrumbarán y que saldréis con una sonrisa en la boca. Este artículo fue escrito con la intención de que la gente apoye al Grupo de Apoyo del Frente de Liberación Animal, y para dar una idea sobre los juicios y las tribulaciones de lxs que están envueltos en acciones directas ilegales. A pesar de todos los problemas que hemos contado seguimos aquí hoy, vivxs y bien. Nos gustaría poder decir lo mismo de los animales. Todxs nosotrxs nos arrepentimos de algo, fuimos cogidxs. Para todx aquel que se esté planteando participar en alguna acción directa... ¡¡NO HAY JUSTICIA, SOLO ESTAMOS NOSOTR@S!! |